Ni nos falta razón, ni nos sobra razón

18 de marzo de 2006

El Teleoperador se fue de botellón

A eso de la 1:30 (joder, qué coño hago aquí) los coches de los municipales empiezan a retirarse en manada. Se me acerca otro fotógrafo aficionado y empezamos a hablar sobre lo ridículo de todo lo que hemos visto y sobre lo buenas que están las policías. El botellón del Faro de Moncloa ha sido un rotundo e indiscutible fracaso. Todos los demás botellones de Madrid han funcionado tan bien como cada semana, como lo harán la próxima semana. Me aguanto la comparación con las movilizaciones de estudiantes franceses porque ya lo ha dicho todo el mundo y porque el Pianista dice que es un argumento maniqueo, y tiene razón.
Lo de El Teleoperador es vocación. Ayer estuvo en el no-botellón de Madrid y lo cuenta en el manifestómetro.

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