Ni nos falta razón, ni nos sobra razón

6 de enero de 2006

China: problemas en 2006


Magnífico artículo de Fareed Zakaria sobre China. El autor anuncia que en 2006 habrá problemas en el gigante asiático, sobre todo en el plano sociopolítico. Y estoy bastante de acuerdo con lo que dice.

3 comentarios:

Dani dijo...

Sí, muy bueno.

Tantos números económicos a veces no nos permiten ver la realidad de un país que va a tener muchos problemas. Como decía Zhang Zilian, un historiador de la Universidad de Pekín, "Este no es el siglo de China, China tiene demasiados problemas para los próximos 50 años". En fin, que va a haber mucho tomate en esa zona en los próximos años.

Os recomiendo el siguiente artículo de Poch, que habla de los principales retos de China para el siglo XXI: http://www.lainsignia.org/2005/noviembre/int_011.htm

MiguelNR dijo...

No estoy en absoluto de acuerdo.

No veo en esos artículos nada a lo que no tenga que enfrentarse también los Estados Unidos y la UE, y para eso, tanto Estados Unidos y la UE tienen handycaps que China no tiene.

China es un país bien organizado, y no es tanto debido a la República Popular, sino a la propia cultura china y la actitud de sus ciudadanos.

Tendrán que enfrentarse a su propio proceso de "glasnost" y "perestroika", porque es irremediable, y no se necesitan muchas presiones externas, la propia gobernabilidad de China está en juego.

La política medioambiental, que tiene que ver con la sostenibilidad del desarrollo, o la apertura cultural y las reformas políticas, que tienen que ver con la toma de conciencia ciudadana, son cuestiones que se irán haciendo presentes.

La dependencia de China es tanta como la que puede tener Europa o Estados Unidos, pero yo voy mucho más allá, son mucho menos dependientes de lo que somos nosotros o los norteamericanos.

El Estado chino sigue teniendo una gran presencia, incluso en las numerosas empresas privatizadas, de un tamaño descomunal, que siguen controladas por personas fieles al Comite supremo del partido comunista.

En plena globalización, hay dependencias más o menos visibles, pero es más real hablar de inter-dependencia, porque ellos no pueden vender si nosotros no compramos, y al revés otro tanto. Por otro lado, tampoco tiene ningún sentido hablar de la nacionalidad de los directivos de las empresas que operan en China, eso no supone absolutamente nada, hay que remitirse a los hechos y circunstancias para hacer diagnósticos válidos, y lo cierto, es que esos empresarios no se quieren ir de allí, ¡todo lo contrario!, quieren ganar presencia y mercado; con eso gana China, no pierde.

Esas variables con las que juegan los analistas en sus artículos, tendrán que afrontarse, claro que sí, pero China tiene capacidad más que suficiente para hacerlo, en gran medida más que nosotros, y han ganado tanto peso específico que todo movimiento que hagan en la dirección correcta les reportará muchos más beneficios que a nosotros.

La diferencia entre un Dragón y un tigre, es que el tigre es puro instinto y se mueve a corto plazo, el Dragón no solo es fuerte, sino también inteligente, y es a medio y largo plazo cuando demuestra su verdadero poder.

Todo esto, claro, no tendría ningún sentido si la clase política china se equivoca de estrategia, pero con los errores de todos tenemos que contar, y aun así el diagnóstico puede ser válido si se tiene presente bajo que condiciones se realizan ciertas afirmaciones, y con factores con los que, sin duda, tendrán que enfrentarse los chinos como también tenemos que hacerlo todos los demás.

Dani dijo...

No creo que Europa y EE.UU. tengan los mismos problemas que China. Para empezar, China tendrá que gestionar de alguna forma una cierta transición democrática, lo que puede traer muchísimos problemas en un país tan grande, diverso y poco acostumbrado a la democracia. Este paso se tendrá que dar tarde o temprano, y puede acarrear consecuencias muy importantes.

Segundo, China tiene muchísimos problemas territoriales y nacionalistas. La región autónoma del Tibet no es reconocida internacionalmente como parte de China, y puede desestabilizar el país. Lo mismo puede pasar con Xinjian, otra región autónoma de mayoría musulmana.

Tercero, las diferencias en el reparto de la riqueza son abismales, sin ningún tipo de comparación con lo que pasa en Europa o incluso EE.UU.

Creo que ninguno de los países occidentales se tiene que afrontar a este tipo de problemas. El tema más importante es que China todavía está en construcción como estado moderno, y esto siempre es muy complicado.

Pasado está...

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