Ni nos falta razón, ni nos sobra razón

19 de octubre de 2005

Se nos va Haro

Con la de mañanas grises que pasamos, Mario, saboreando hasta el más mínimo detalle del 'Visto/Oído' de Haro Tecglen. Con la de veces que se han metido con nosotros porque nos gusta un tipo que, para muchos, 'ya chochea'. Un maestro.

¿Filósofo, crítico, articulista, literato de tribuna de prensa? ¿Qué importa ahora que está en coma y agoniza? Sé que estamos tristes, y no seremos los únicos. ¿Quién va a reemplazar una firma irepetible? ¿Quién apuntará con su pluma al sitio correcto mediante la reflexión adecuada?

Nos vamos quedando sin filosofía de prensa, a veces la más valiosa, otras la más vomitiva. Pero sobreviven, gracias a profesionales como él -hasta el final dando a la tecla: muerto por sobredosis periodística, o no-, las ganas de dedicarnos a esto, aunque se escondan poco a poco.

Siempre nos quedará la Red -no París: es efímera al fin y al cabo-, la posibilidad de leer y re-leer, siempre descubriendo algo nuevo y siempre paladeando unos 'dos puntos' bien puestos: como un buen par de cojones.

Actualización: Su esposa, Concha Barral, cuenta lo sucedido en el blog de Eduardo:
Este mediodía Eduardo, mientras comía en un restaurante de la calle Ballesta, tuvo un desvanecimiento pero se recuperó y pudo salir hasta la calle donde se desplomó. La unidad del SAMUR consiguió recuperar su pulso aunque había pasado mucho tiempo desde la primera parada cardio-respiratoria. Llegó al Hospital Clínico en coma pero con su corazón funcionando.

Su corazón no se ha parado pero la recuperación es muy improbable.

Eduardo no habría querido otra manera de decir adiós: ha dejado escrito el artículo de mañana.

Ni un solo día de su vida ha dejado de escribir, de decir lo que pensaba, de denunciar la injusticia, de mostrar el otro lado del espejo o de levantar la alfombra para ver que se escondía debajo.
¡Ánimo!

Actualización (II): Finalmente, se fue.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ánimo a la familia de Eduardo. Y a su gran familia, la de los oprimidos y la de los que luchan contras las injusticias. Su pluma seguirá apuntando a nuestras conciencias. Gracias, maestro de muchas mañanas. Mario

cagoenlaputayajoder dijo...

Me ausento de la actualidad informativa un par de días y me entero de esto. Era algo que tarde o temprano debía llegar pero todos deseábamos que fuera más tarde que pronto.
Haro fue una de las personas que más he admirado, y al que seguiré leyendo. Muchas veces he dicho que es el abuelo republicano que muchos no hemos tenido y que hubiéramos querido conocer. Ahora ya no podremos hacerlo, pero podremos acercarnos a él a través de sus textos, ya sea en su blog o en las hemerotecas y bibliotecas.
A pesar de sus detractores siempre ha estado al pie del cañón en su lucha por la libertad de expresión, dando voz a quienes no pueden hablar, hasta el último día de su vida.
Ojalá muchos de nosotros podamos seguir con su labor con la maestría y constancia como él lo hizo.

piradaperdida dijo...

Alguien mandó este enlace al mail del periódico, con el asunto "Eduardo Haro Tecglen Qué mas da".

No lo comparto, a mí la columna de Haro me gustaba. Pero da que pensar.

Dotakon dijo...

Pues a mí no me gusta y no siento absolutamente nada por su muerte. me es indiferente. Seguro que hoy han muerto cientos de personas de 80 años cuya muerte sentiría más si los conociera porque son personas que no juzgan a los demás por cómo piensan.

Jeremias dijo...

Hombre, bien leída, esa columna, sólo muestra indiferencia, creo yo. Como mucho algo de desprecio, un sentimiento de lo más humano. No el odio acérrimo que algunos le tenían.

Pasado está...

Datos personales