Ni nos falta razón, ni nos sobra razón

14 de junio de 2005

Noticias que te alegran el día


Adiós al Punto Final y a la Obediencia Debida. Bienvenida, justicia.

Hablando de justicia, si Michael Jackson es inocente, pues es inocente; si no, a apelar la sentencia. Los tribunales, señores, sólo aplican la ley a base de pruebas y, aunque está claro que Jackson tiene más dinero y, quizá, mejores abogados, hay que confiar en la justicia. Si ni siquiera confiamos en eso, apaga y vámonos.

6 comentarios:

Imán dijo...

Y si la justicia se equivoca porque la administran humanos que pueden ser sobornados con dinero o con otro tipo de presiones? Confío en la justicia, pero no me fío de ella

Jeremias dijo...

Imán, la justicia puede fallar. El debate sobre la infalibilidad de la cultura es otro.

Pero, para mí, un sistema democrático tiene tres pilares -la famosa separación de poderes-, de los cuales el más importante es el judicial. Si dejo de creer en que puedo limpiar mi nombre en los tribunales, en la presunción de inocencia, etc., para mí se acaba la democracia.

Tyr dijo...

Adios al punto final, creo que a partir de ahora va a empezar a salir mucha mierda a la luz, para empezar los abogado defensores de los militares acusados quieren usar unos reglamentos que daban instrucciones de eliminar a miles de personas.

Sobre Michael nada que decir salvo que no se han podido demostrar los cargos y una persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario.

Imán dijo...

Teóricamente creo en la Justicia y en ella se basa la democracia y el orden en el que vivimos, pero prácticamente, la experiencia y la vida cotidiana, me hacen pensar lo contrario. Juicios que se celebran a los tres y cuatro años de haberse producido los hechos, personas que sólo cumplen sus condenas por el mero hecho de no tener respaldo social... Si la Justicia fuera más efectiva y tuviera más fondos, confiaría en ella

Imán dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Jeremias dijo...

Imán, como me decía Tyr en privado el otro día, una cosa son las leyes y otra la justicia. Una cosa son los jueces que aplican las leyes y otra la ley.

Para cambiar las leyes, la burocracia, etc., hay que recurrir a la política. Ahí está el problema. Pero yo confío en que los juicios actúan conforme a derecho. Otra cosa es que no siempre me guste el derecho (sobre todo cuando tengo que estudiarlo).

Pasado está...

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