Ni nos falta razón, ni nos sobra razón

27 de mayo de 2005

El ejército que necesitamos

Thomas Donelly acaba de sacar un libro con el inquietante título 'The Military We Need: The Defense Requirements of the Bush Doctrine'. En él, por lo visto, advierte de que con la actual estructura militar del ejército americano el presidente Bush no puede hacer frente a sus objetivos de democratizar el mundo. Propone, entre otras cosas:
  • Create new networks of overseas bases. The posture of American forces abroad remains an anachronistic legacy of the Cold War.

  • Build new alliances. American alliances, not least of all NATO, are also products of the Cold War and have proven themselves incapable of responding to the security challenges of the twenty-first century.

  • Expand the active-duty army by at least 125,000 soldiers. America cannot achieve its long-term goal of transforming the politics of the greater Middle East without an equally long-term military presence on the ground in the region.

  • Create naval and air forces that reflect a “high-low” mix of capabilities. In addition to maintaining the sea, air, and space supremacy that are the hallmarks of U.S. military power.

  • Increase “baseline” defense spending by $100 billion per year.
  • Para Donelly, los futuros enemigos de Estados Unidos están en Oriente Medio, China, Irán, Pakistán y Corea del Norte. Por supuesto, Donelly opina que Estados Unidos debe prepararse para hacer frente a una posible invasión.

    Modestamente, creo que se equivoca. El enemigo de la Democracia y del Estado de Derecho -que es el que hay que vencer ahora, no al enemigo personal y económico de Estados Unidos- es el terrorismo 'supranacional' o deslocalizado. Para vencerlo, desde un punto de vista militar, no hay que invadir a nadie, ni prepararse para una invasión -para provocarla o repelerla-. Son necesarias unas Fuerzas Armadas capaces de moverse rápidamente y de no quedarse mucho tiempo ancladas, para poder golpear donde sea necesario.

    Volver a un discurso como éste resulta inquietante. Más países al 'eje del mal' (¡¡China, nada menos!!) y de nuevo la estrategia equivocada. Todo encaminado hacia la supremacía militar, dejando a un lado la democracia, la diplomacia y los convenios internacionales. No hay que preparase para lo peor, sino evitarlo antes de que ocurra.

    2 comentarios:

    Dotakon dijo...

    Donnelly ya escribió sobre la necesidad de reformar las estrategias militares en el año 2000. Poco antes de la campaña electoral de aquel año.

    Don Rumsfeld nada más llegar al Pentágono hizo suyas muchas de las reformas propuestas por Donnelly y otros muchos, lo que ocurre es que en un primer momento tuvo problemas con el poder legislativo. Pero ahora si Bush lo ha mantenido en el cargo para el segundo mandato es porque quiere lleve a cabo todas las reformas, aunque en algunos aspectos sean totalmente opuestas a las que cita Donnelly.

    Algunos cmabios de estrategia que le habrán gustado a Tom ya se han visto claramente. Por ejemplo Donnelly habla de establecer nuevas alianzas que sustituyan o complementen otras alianzas anteriores como puede ser la OTAn. Eso es algo que este gobierno ya ha hehco en los últimos años; dedicarse a establecer alianzas coyunturales, según los conflictos, manteniendo en todo momento otras alianzas u organizaciones interestatales en una posición de no intervención.

    Jeremias dijo...

    Por ejemplo, lo de las alianzas, es interesante. Pero no para aumentar el poder militar, sino el diplomático.

    Pasado está...

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