Ni nos falta razón, ni nos sobra razón

15 de noviembre de 2004

Vaya finde

Menudo fin de semana que me he pasado. Me ha faltado ponerme malo, oye. A mi habitual apatía en lo que a cuestiones universitarias se refiere se sumó el domingo una resaca impactante. Y me veo ahora mismo, en el curro, de trabajo hasta el cuello y pensando que cuando llegue a casa me tengo que poner a hacer unos jodidos resúmenes estúpidos para un profesor cuyo nombre prefiero omitir porque no quiero acabar insultando a nadie.

Ah, y encima, me tiro dos horas en el autobús en el mayor atasco que ha conocido la A-6. Ha sido horrible, ya no sabía que hacer, y encima no había forma de dormir porque el señor conductor ha enchufado la COPE a todo volumen 'para ver si daban algo del accidente'. Pues no estaba el muy cabrón viéndolo en directo y quería más. Pues eso, que dos horas escuchando a Losantos no es bueno. Menos mal que justo cuando se iba a poner a hablar César Vidal hemos llegado a Madrid... porque si no, además de un atasco, hubiese habido un asesinato.

Y además he llegado a currar casi una hora tarde. Pero no, no me pienso quedar una hora más, porque con lo que me pagan, no se lo merecen, que coño. Bueno, ya me he desahogado. ¡A la mierda!

Pasado está...

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