Ni nos falta razón, ni nos sobra razón

11 de noviembre de 2004

Nigeria no da un buen ejemplo

El gobierno de Nigeria, al no cumplir rigurosamente con su obligación de proteger los derechos humanos, está fomentando la violación de derechos civiles y políticos así como de derechos económicos, sociales y culturales en el proceso de exploración y producción de petróleo en el Delta del Níger
Esta es la conclusión del último informe de Amnistía Internacional sobre Nigeria.
En fin, en el informe se dan muchos más detalles:
La pena de muerte mediante lapidación dictada contra Amina Lawal siguió suscitando la condena general de la opinión pública internacional y fue anulada en apelación. Sin embargo, la legislación seguía permitiendo que se impusieran la pena de muerte para delitos de naturaleza sexual, la pena de amputación para el delito de robo y la pena de flagelación para el consumo de alcohol. El gobierno federal tomó pocas medidas para poner fin a la discriminación contra la mujer y a la negación de sus derechos fundamentales imperante en 12 estados del norte en virtud de la legislación basada en la shari’a (ley islámica). Altos cargos públicos de los estados y las administraciones locales fueron acusados de utilizar grupos parapoliciales para instigar actos de violencia con fines políticos. El gobierno no llevó a cabo investigaciones independientes sobre los informes relativos a los homicidios ilegítimos cometidos por las fuerzas armadas.
Como dice la nota de prensa, es una pena que Nigeria, como primer productor de petróleo de África, no de ejemplo a los países de alrededor. Una vez más, el dinero del petróleo se pierde por el camino. Y ya son tantos los casos que uno se cansa.

No a los paraísos fiscales.

No hay comentarios:

Pasado está...

Datos personales