Ni nos falta razón, ni nos sobra razón

12 de noviembre de 2004

Ahora sí: Arafat ha muerto

Menudo 'chute' informativo ha sido la muerte de Arafat. Todos los medios de comunicación nos han bombardeado con especiales, artículos y noticias. Yo, como Juan, me quedo con el de la BBC y sus blogs.

El primer problema, el más inmediato, es solucionar el entierro del Rais. Y vaya si va a dar vueltas el féretro de Arafat: funeral en El Cairo, entierro en un mausoleo que le están preparando en la Muqata y puede que, en el futuro, sea trasladado a la Explanada de las Mézquitas, aunque nunca de forma inmediata, puesto que esa opción la ha rechazado el Gobierno israelí. Pero por si acaso le van a enterrar en un armazón que permita el traslado.
Primer error, a mi juicio, de Israel: un entierro en la Explanada de las Mézquitas, o al menos dar garantías de que finalmente Arafat será enterrado allí, aunque no sea de primeras, hubiese sido un gran gesto.
Por cierto, el funeral se podrá seguir en directo por La 2.

Segundo paso: buscar la mejor forma de llenar el vacío de poder tras la muerte del Rais. Bien, de momento todo parece indicar que se ha encontrado la fórmula: Mahmud Abbas, 'Abú Mazen', se hará cargo de la OLP, organización de la que actualmente es secretario general. Abbas es el hombre fuerte de Al Fatah, y simboliza la intención de este partido de permanecer unido. Sin duda uno de los favoritos de Estados Unidos e Israel, aunque puede que no tanto del pueblo, puesto que no tiene nada de renovador (es uno de los denominados tunecinos, uno de los que acompañó a Arafat en su destierro en Túnez, y tiene ya casi 70 años).
Amed Qurei, 'Abú Alá', seguirá como primer ministro palestino. Otro miembro de la vieja guardia que, según los expertos, acumularía un 90% del poder junto a Abbas. Sin embargo, su peso sería inferior al de éste, ya que sus problemas de salud le dejan en una posición más débil.
Fauhi Fatuh, actual presidente del Parlamento palestino, pasará de forma inmediata, por la vía legal, a ser presidente de la ANP, pero en principio no debería estar en el cargo más de 60 días, el plazo establecido para convocar elecciones.
Por último, Salim Zaanún será el cuarto miembro de este gabinete de transción.

Digo gabinete de transición porque, en la misma reunión en que se acordó su formación se llegó también a un acuerdo para la celebración en 60, plazo que establecen las leyes palestinas.

Sin embargo, hay otros actores que tendrán mucho que decir de cara a esas elecciones. El principal es Hamás. O, lo que es lo mismo, el Movimiento para la Resistencia Islámica. Su objetivo: establecer un estado basado en la 'sharia' y destruir el estado de Israel. Su punto fuerte es su gran aceptación entre los palestinos gracias a su red de apoyo social. Sin embargo, es un grupo vetado por Israel, que la pasada primavera asesinó a sus dos líderes: Ahmed Yasin y Abdelaziz Rantisi. Además, sus líderes tienen un perfil bajo y son poco conocidos, pero todo es unirse un poco...
La Yihad Islámica es otro de los grupos relevantes, sobre todo a nivel armado. Porque a nivel político tienen cada vez menos apoyos y es complicado que participen en las elecciones. Sin embargo, cuidado, porque también tienen gran apoyo social y podrían desestabilizar a base de violencia.

En cualquier caso, hay un punto fundamental para que esta transición salga bien: el apoyo de los Estados Unidos. Ya nohay excusa, no está Arafat. Si hay elecciones y sale un presidente palestino de las urnas, Bush debería verse obligado a poner en marcha, una vez más, la Hoja de Ruta, y lo más novedoso, a apoyarla con todo. Ya no valen medias tintas. No hay excusa. Es el momento de ver el verdadero rostro del presidente y sus ganas de pacificar Oriente Medio.
Y luego, por supuesto, está Israel. De su cooperación depende que las elecciones salgan bien, más que nada por cuestiones logísticas (llámese ocupación). Sin embargo, su plan 'Una nueva página', no acaba de estar claro. Lo único seguro es que a cualquier conato de violencia responderá con dureza el ejército.

Y, por último, lo más imprevisible, es la reacción del pueblo palestino. Pueden actuar de forma ejemplar, puede que se hayan dado cuenta de que algo hay que cambiar, o puede que se dejen llevar por extremistas, que los hay, y dar la excusa necesaria a los israelíes para prolongar la situación indefinidamente, llevándola al mismo punto al qu estaba mientras Arafat estuvo vivo. No importa quién salga de las elecciones, si se celebran, importa que sea un presidente legítimo al que no se le pueda echar nada en cara.
La vieja guardia está cada día peor vista entre el pueblo, mientras otros líderes jóvenes van tomando posiciones -algunos de ellos no muy queridos por Israel-. Una de las claves es, sin duda, dejar atrás a los anquilosados 'tunecinos'.

En fin, que ha muerto un símbolo, una leyenda, que deja atrás un legado de tenacidad, imágenes que ya son historia, una fortuna incalculable y un futuro incierto para Palestina.

¡Arafat ha muerto, larga vida a Arafat!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues estoy contigo en lo de que ha muerto una leyenda, porque con la excusa de que ha pasado a mejor vida se está oyendo mucho eso de que simplemente era un terrorista, y no, fue mucho más. Esperemos que como dices Israel y EEUU cooperen con el futuro presidente electo palestino y se consiga poner fin a tanta inestabilidad y violencia en la zona, sin Arafat ya no tienen excusa.
Carmen
www.fernandezaguilar.com/bitacarmen

Jeremias dijo...

Esperemos, Carmen. Yo confío en que el pueblo israelí afirmará sus intenciones, pero sin violencia en un principio.
Si la reacción de Israel y EEUU no llega de forma inmediata es seguro que la situación se tornará terrible.

Por cierto, ¿Carmen, no tienes RSS en tu bitácora?

Anónimo dijo...

:) Pues no tengo RSS. Sorry. Un saludo
Carmen

Pasado está...

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